Me gustaría poder manejar mis emociones a mi antojo. Decidir a quién amar, a quien odiar, porque cosas estallar de felicidad y porque cosas caer en depresión absoluta. Me gustaría poder saber en quien confiar y en que no, saber quien me va a lastimar y quien no, saber quien me va a amar realmente, par a no perder el tiempo en desamores, llantos, peleas y enojos. Me gustaría saber en qué me voy a equivocar más adelante para intentar no cometer ese error. Pero no tenemos elección. No nos queda más que juntar fuerzas para hacer frente a emociones que no queremos sentir, a las cosas que van mal, a los errores cometidos y por cometer. Al fin y al cabo son todos aprendizajes por los que tenemos que pasar queramos o no, y que nos hacen ver la vida de otra manera. Pero no me gustaría eliminar del todo las emociones que no nos hacen sentir tan bien, porque sino no valoraríamos la otra cara de la moneda. Porque una vez me dijeron que sin lluvia no hay arcoíris. Si no supiéramos lo que es sentir desamor, tampoco sabríamos lo lindo que es amar, si no nos equivocásemos no sabríamos lo bien que se siente haber hecho algo bien. Si no sufriéramos no sabríamos lo que es gozar. Si nunca hubiésemos estado tristes nunca sabríamos lo bien quen se siente estar feliz, aunque sea solo por unas horas. La vida está en si compuesta por cosas malas y buenas, el secreto está en cómo aprovechar las malas para hacer que las buenas sean todavía mejores de lo que ya son. Las malas nos ayudan a valorar más las buenas.
Los hermanos pequeños a veces son lo más pesado que hay! jajajaja pero hay que reconocer que muchas veces nos reimos demasiado con ellos o quizá de ellos jajaja me gusta tu blog ^^ un besito y gracias por pasarte ♥
ResponderEliminarGracias por pasarte por mi blog! Veo que sos nueva en este mundoloco (? jaja. te voy a seguir :)
ResponderEliminarUn besito gordi :)